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Socialismo electoral o socialismo real


Autor de este blog
Carlos Abrego

Desde la aparición en 1992, en tanto que partido político, hasta ahora el FMLN nunca había celebrado un congreso, o sea que han transcurrido 23 años sin que el principal órgano del centralismo democrático en la concepción leninista tuviera lugar. Medardo González, secretario general, acaba de anunciar que para octubre de este año tendrá lugar el primer congreso efemelenista. Stalin que repudiaba los congresos, logró huirle durante trece años, desde la gran purga de 1939 hasta 1952.

Lo que anuncia Medardo González trae ya los tantos bemoles que ha tenido el funcionamiento autocrático del FMLN, el diario La Página nos informa lo siguiente: “La comisión creada por el partido será la encargada de definir la metodología, temas, criterios de participación y tiempos de ejecución de las decisiones que se tomen, aunque estas deberán tener el aval de la Comisión Política, aclaró González”. O sea que el congreso efemelenista será un tamal bien amarradito, el partido, me refiero al conjunto de los militantes, podrán aportar a la reflexión común dentro de los límites de la democracia bajo la vigilancia de la Comisión Política.

El tema central del futuro congreso efemelenista podría ser hasta entusiasmante, el mismo diario nos dice que “el objetivo del cónclave partidario “es actualizar y determinar el rumbo del partido como sujeto revolucionario por la construcción del socialismo en las nuevas condiciones históricas que tiene nuestro país, además de reflexionar sobre los problemas estratégicos de la revolución en el actual periodo de la lucha en El Salvador”. Me veo obligado a citar fuentes periodísticas, pues en el sitio oficial del FMLN no aparece hasta hoy ningún comunicado oficial sobre el tema.

Durante años el FMLN repitió por la boca de sus dirigentes, que el socialismo no estaba a la orden del día, que ese era un sueño, una aspiración utópica, algo que no se puede contemplar a corto ni a mediano plazo. ¿Qué ha cambiado en la situación nacional para que el FMLN vuelva a considerar el socialismo como un objetivo?

Esta pregunta vale la pena plantearla, pues es la que nos dará la pauta para entender este nuevo viraje en el discurso efemelenista. Lo digo claramente que se trata de un nuevo viraje verbal, propagandístico del FMLN y no de un cambio de actitud frente a la realidad social y económica del país. El hecho de mayor significado en los últimos tiempos ha sido que electoralmente el FMLN se siente sofocado, la elección presidencial ya había mostrado en la segunda vuelta que el margen que lo separa de su principal rival era diminuto. Y en estas recién pasadas elecciones legislativas y locales, el partido en el poder ha salido trastrabillado, con el consuelo de haber ganado dos ciudades importantes como son la capital San Salvador y San Miguel, pero el primer caso se debe de nuevo a alguien que hizo todo lo posible para que no lo asimilaran a la dirección de su partido, rechinando ser realmente miembro del partido (con concejales de todo color). Pero tampoco ha sido una victoria apabullante como lo prometían los sondeos de opinión.

La dirección del FMLN se ha dado cuenta que a pesar de tener las riendas del Estado su capacidad de movilización se va deshilachando y que muchos de sus militantes se han venido dando cuenta que el viraje hacia la derecha de su partido se consuma en una política muy alejada de los intereses populares, en beneficio de la misma casta oligárquica que nos ha dominado siempre.

Muchos se dan cuenta que el enemigo hereditario, el sempiterno contrincante arenero es capaz incluso de acompañar las medidas programadas por su partido en el gobierno. Que se pueden dar agarrones en la cancha de gallos mediática, pero que en la trastienda de las decisiones reales no hay mucho que los separe. ARENA participa ya sea directamente con miembros de su dirección (COENA) en comisiones gubernamentales, ya sea a través de la participación directa de representantes de la oligarquía como en el caso de la Comisión de los Asocios.

La abstención electoral ha crecido, la anulación de votos, aunque marginal, ha conquistado terreno. El congreso va a depurar el discurso para dirigirse a los que no acuden a las urnas porque no se sienten representados. De nuevo darán brochazos a la fachada descascarillada del edificio ideológico del partido. El objetivo es reconquistar a los que se han desilusionado o a los que han perdido la fe y la esperanza.  La tarea va a ser ardua, pues ARENA va a aprovechar para contraatacar y exigiendo que se determinen en sus intenciones “democráticas”, los van a acusar de mentir al presentarse como un partido normal, mientras que en realidad no han dejado de ser los revoltosos de siempre.

La derecha no ignora los objetivos del cambio de discurso que adoptará el FMLN. La derecha de nuevo va a desatar toda su artillería ideológica para obligar a su rival electoral a dar todas las garantías democráticas, de nuevo van a sacar los adjetivos de castro-comunismo, de chavismo, etc. Van a sacar de nuevo el arsenal de amenazas a nuestro modo de vida cristiano, a la familia. Se van a presentar como los paladines de la libertad, como los defensores de la niñez puesta en peligro de adoctrinamiento en las escuelas del Estado. En esta lucha la derecha va a tener refuerzos venidos de afuera. ¿El FMLN tiene los riñones para resistir? ¿Tiene la suficiente firmeza ideológica para defender el proyecto socialista para nuestro país? ¿Qué argumentos van a esgrimir en favor de este cambio de perspectiva?

Temo que el FMLN —que no tiene reales intenciones de construir un movimiento social para encaminar nuestro país hacia otro tipo de sociedad— le dé a la derecha toda la amplitud y todos los flancos para un ataque en regla a los fundamentos mismos para la construcción de una corriente socialista verdadera.

Las circunstancias obligan a todos los que alguna vez fueron partidarios de una nueva sociedad o siguen empeñados en promoverla, a no dejar, en esta contienda que se avecina, que el FMLN entierre aún más y definitivamente las posibilidades de emprender las batallas iniciales. Es hora de encarar a la derecha con un proyecto social claro que ofrezca alternativas a la situación desastrosa en que se encuentra nuestro país.

¿Si el tema es qué tipo de sociedad queremos para nuestro país le dejaremos a la cúpula del FMLN que decida sola?

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