Galería

Una educación para que los sujetos educativos y de la educación recuperen su capacidad de pensar, de cuestionar y de crear nuevas realidades. ¿Qué hacer?


Bajar aqui: Qué hacer Prof. Francisco Quintanilla.doc

que hacer - portada

 

Por: Francisco Quintanilla

Sin una educación de calidad acompañada de la cobertura, ningún pueblo puede avanzar en el camino del desarrollo humano y de la liberación humana (Francisco Quintanilla).

 Introducción

Ante los grandes problemas estructurales como personales, irresolubles a primera vista, después de muchas percepciones y valoraciones, surge como es natural, una pregunta fundamental ¿qué hacer? ¿Qué hacer ante problemas de grandes magnitudes que se han insertado o que por razones histórico – sociales, han llegado a formar parte casi en forma permanente de la estructura social, económica y política de una determinada sociedad?

¿Qué hacer para superarlos? Es una pregunta que se extiende desde la intimidad individual hasta las preocupaciones e intereses de las comunidades, pueblos y naciones enteras. Es decir, es una pregunta que se hacen sujetos individuales, institucionales y grupales que anidan todavía en su conciencia y en sus convicciones la utopía de que un mundo, de que una sociedad y de que un humano distinto es posible mediante una educación distinta.

Una educación que tenga como horizonte facilitar que los sujetos educativos y de la educación recuperen su capacidad de pensar, de cuestionar y de crear nuevas realidades. De sujetos individuales y grupales que piensen, pero que también sientan humanamente las preocupaciones, las penas, los sufrimientos, así como también las esperanzas de los demás; sobre todo de los más excluidos, como también de sí mismos.

¿Qué hacer? Es una pregunta que se la pueden hacer únicamente aquellos sujetos individuales, institucionales y grupales, que no hayan perdido su conciencia y su capacidad de pensar y de estar insertos en la cruda y nuda realidad, que constantemente nos muestra desde sus entrañas su entrañable dinamismo y su direccionalidad. No es una pregunta que pueda surgir de aquellos individuos, como se sostuvo en el artículo “Los jóvenes, la globalización y el proceso de cosificación” (Quintanilla, F. , 2014), que sólo se han reducido a tener una vida orgánica: hacer pipí, pupú, comer, dormir y tener sexo, y que ni siquiera se han dado cuenta que les han robado o secuestrado su conciencia.

Urge darle respuesta a los problemas estructurales: ¿qué hacer para superarlos?, Aparte de la injusticia social, el desempleo, la delincuencia organizada, las maras, la corrupción, está el problema del fracaso escolar, expresado específicamente en los resultados o reprobación masiva, casi absoluta, de los estudiantes que aspiran o aspiraban ingresar a la Universidad de El Salvador. Este es un mal que se ha vuelto endémico por diferentes razones económicas, sociales, culturales, políticas y educativas.

Antecedentes

En el artículo “Se miran pero no se ven” (Quintanilla, F., 2011), se planteó “que de 23,889 estudiantes aspirantes a ingresar a la UES, sólo 1,119 aprobaron el examen de conocimiento para ingresar a esta institución, es decir, un 4.7%., con el agravante que buena proporción de este 4.7% apenas rebasaban el 5.0”.

En dicho artículo se sostuvo que las políticas de deterioro progresivo del sistema educativo salvadoreño, asumidas desde la última reforma educativa, es decir, desde 1995, habían llevado y continúan llevado a formar educandos progresivamente discapacitados cognoscitivamente, y sin compromiso histórico con la verdad, la justicia social, y sin deseos de participar en la construcción de una sociedad diametralmente distinta.

Dentro de las políticas equivocadas expuestas en ese documento, en términos genéricos están las promociones masivas, el que los profesores tienen que revisarles trimestralmente los cuadernos a los educandos y que por dicha revisión ya el estudiante se tiene ganado 3.5 puntos finales, o el de que los buenos profesores que reprueban a algún estudiante, tiene que llenar una gran cantidad de formularios donde demuestren el por qué se quedó aplazado el joven. Dicha demostración lo hace ante la santa inquisición (La junta de la Carrera Docente), entonces el profesor para no verse envuelto en este desgastante proceso prefiere darle la aprobación al educando para que pase al nivel inmediata superior. Se señaló también el efecto negativo de las deficiencias de cierta cantidad de profesores, así como también el papel perverso de muchos padres de familia que amenazan al profesor que se atreve a no darle la aprobación a su hijo o hija. Además, se subrayó como se pierde gran cantidad de tiempo en actividades como las bandas musicales durante todo el año, sustituyendo los libros y los cuadernos por los bombos y las trompetas, etc.

Todas estas políticas educativas y otras que se plantearon en ese documento, que se vienen implementado desde 1995, han dado al traste con la calidad educativa. En tanto, Ministros de educación que han ido y venido, incluido el actual, pregonan la “calidad educativa” como un lindo poema de amor, que no pasa de ser un poema lírico, que al final se ha transformado en un poema trágico y genocida.

Se partirá del supuesto de que instituciones como el MINED y la UES se han hecho la pregunta con que se titula esta reflexión ¿Qué hacer? , dado que año con año los resultados de la PAES y de la prueba de conocimiento que se aplica en la UES para los aspirantes a nuevo ingreso reflejan que el sistema educativo con casi todas sus vertientes es un total fracaso. Fracaso no sólo del educando, no sólo de los maestros, no sólo de los padres de familia, sino que también un fracaso del MINED mismo, y por medio de él un fracaso de los gobiernos nacionales que ha estado de turno. Es un fracaso de la “Nación” salvadoreña entera.

Este fracaso, cada vez se va consolidando más con otras políticas complementarias al sistema educativo, que amarran las capacidades y las buenas intenciones de los mejores maestros. Unas de estas políticas derivan de la muy conocida ley de Protección Integral de la Niñez y de la Adolescencia (LEPINA) que en su desbalance de derechos frente a deberes, desvanece casi por completo los deberes de los estudiantes. De tal forma que un educando desde los primeros grados de su escolaridad se aprende sus derechos, que es muy bueno, pero invisibiliza sus deberes. Algunos estudiantes utilizan esta herramienta como instrumento para extorsionar social y pedagógicamente a los buenos maestros, de tal manera que ningún educando puede ser reprobado académicamente. El buen maestro, ante esta situación, termina cediendo para evitar demandas o amenazas de perder su trabajo e incluso su vida.

Extorsionado por los educandos deficitarios, por los padres de familia de estos educandos deficitarios y exigido por las autoridades del MINED de que nadie tiene que quedarse aplazado, buena parte de los buenos maestros terminan formando parte del ejercito de los maestros sin vocación y sin capacidad de ser maestros.

Dándole continuidad a las políticas equivocadas de los casi últimos 20 años, los titulares de educación siguen creyendo que sometiendo únicamente a procesos de capacitación a los maestros, por cierto en la pedagogía de la felicidad o de la piñatería, con eso se superará el problema estructural educativo y de los resultados que se obtiene en la PAES. La ceguera es tan grande que ni siquiera se dan cuenta lo contradictorio de sus política, y específicamente de una de sus políticas de exigir bajo el estandarte de la pedagogía de la felicidad, que es una pedagogía regalona de puntos a los educandos, que esta forma de evaluar no cuaja con la PAES, que es otra forma de evaluar. Entonces, si con esta forma de evaluar se le exige al maestro que por cualquier cosa o actividad se le otorguen puntos al educando, éste último se mal acostumbra a esa forma de evaluar, y luego al enfrentarse a la PAES, que ya no le regala puntos, por lógica obtendrá y obtiene bajos resultados.

No se trata tampoco de sustituir la pedagogía de la felicidad por la pedagogía del terror. De lo que se trata es de que de la primera sólo emana una falsa felicidad que engaña y aleja al educando de la realidad real, y no permite que desarrolle con plenitud sus capacidades. La pedagogía que debe impulsar el MINED es una basada en el trabajo crítico, creativo y disciplinado.

Las autoridades del MINED, que miran pero que no ven, alegan demencia, buscándole más patas al gato de las que tiene, echándoles la culpa exclusivamente a los maestros, por lo que deben ser sujetos o probablemente objetos de capacitación.

Bajo todas estas presiones, algunos buenos y excelentes maestros terminan como se dijo anteriormente, cediendo a esas políticas del MINED, de la pedagogía de la felicidad, de la piñatería, a tal grado que se suman al ejército de los maestros sin vocación, los cuales son por lo menos de tres tipos:

1) El primer tipo, son aquellos que exigen académicamente sobre la base de lo que no le imparten a los educandos, son “maestros” que por lo regular en el mejor de los casos lo único que hacen es obligar a que los estudiantes copien en forma de planas, interminables cantidades de páginas de un texto, y no les explican nada. En el peor de los casos no imparten ni tan sólo una clase y a la hora de evaluar son extremadamente exigentes.

2) El segundo tipo de maestros, son aquellos que no dan clase pero tampoco exigen, y para evitar ser cuestionados por los estudiantes, recurren a aprobarlos a todos. Estos son los ejemplares clásicos de la pedagogía de la felicidad.

3) Y los terceros son aquellos maestros que exigen sobre la base de lo que no dan, de tal forma que muchos estudiantes les reprueban, pero con el propósito que los que quieran aprobar tienen que pagar en especies: que va desde una coca cola, un bote de café, que le chapeen el terreno al profe, unos cuantos dólares, hasta pagar con la cuerpomatic.

Por su puesto, como en toda relación dialéctica, los maestros no se entienden sin los estudiantes o alumnos. En este sentido, aparte de los buenos o excelentes alumnos, también hay diferentes tipos de deficientes alumnos:

  1. a) Alumnos que sólo llegan a pasar el rato a la escuela, es decir, que ven a la escuela como un parque o una razón que justifique no estar en la casa. No estudian en absoluto, su modus vivendi es la copia o la extorción social y pedagógica del maestro.
  2. b) Alumnos que conociendo las debilidades de sus maestros acostumbran aprobar las materias regalándoles algo a sus tutores y que además conocen muy bien sus derechos, pero tiene amnesia en cuanto a sus deberes.
  3. c) Alumnos que estudian, pero dado que la calidad educativa y de los maestros que tiene es baja, no logran desarrollar con toda plenitud sus capacidades, se convierten en el mejor de los casos en alumnos que aprueban las materias en forma raspada.

Todos estos alumnos, sobre todo las dos primeras categorías, se complementan con sus papás, que por lo regular, también saben los derechos que tienen sus hijos pero alegan demencia en cuanto a los deberes que deben de cumplir sus hijos como estudiantes. Estos papás y mamás recurren a las herramientas de demandar o amenazar a los maestros que reprueban a sus hijos.

En síntesis, las políticas del MINED apuntan a maximizar los derechos de los alumnos y a ocultar sus deberes; y en sentido opuesto, a maximizar los deberes del maestro y a invisibilizar los derechos de los mismos. Esta dialéctica inversamente proporcional sumada a toda esa política perversa de la pedagogía de la felicidad, de la piñatería, se expresa y sale a flote en la superficie del océano más profundo de la mediocridad educativa. Esta mediocridad, por no decir deficiencia, salta a la luz como un grillo en la oscuridad, o como luciérnagas fugaces en las noches más silenciosas,   en los resultados anuales de la PAES y de la prueba de conocimientos de ingreso a la UES.

 

Resultados en la prueba de conocimientos de la UES en el 2014

Veamos a estas alturas los resultados obtenidos en la prueba de conocimientos en el 2014 en la UES en general y en la Facultad Multidisciplinaria de Occidente.

En la UES en general de 23,609 estudiantes que se sometieron, sólo 1.043 aprobaron, es decir, un 4.4%; 9,093 reprobaron o quedaron eliminados, lo que equivale a un 38.5%, y 13,473 obtuvieron un puntaje que le permite someterse a una segunda prueba, es decir, un 57.1%.

En la Facultad Multidisciplinaria de Occidente de la UES, de 3,745 aspirante sólo 81 estudiantes aprobaron dicha prueba, lo que equivale al 2.1%; 2,148 obtuvieron una nota que les permite haberse ganado el derecho a una segunda prueba de conocimientos, esta cantidad equivale al 57.3%, y 1,516 estudiantes que por su nota bajísima quedaron totalmente eliminados para poder aspirar a ingresar a estudiar en la FMOcc para el año 2015, esta cantidad equivale al 40.5%.

De estos 81 aprobados la mayoría proviene de los colegios, es decir de las instituciones privadas más reconocidas en la ciudad de Santa Ana, principalmente de colegios como el San Luis, el San José y el Santa María.

El Rector de la UES, con un pobrísimo análisis realizado al respecto y expuesto en un entrevista que el telenoticiero del canal 12 trasmitiera el día 10 de noviembre del presente año, afirmó que dicha prueba y resultados es un cuestionamiento a las deficiencias del sistema educativo nacional, y que además el 60% de aceptados para iniciar sus estudios en la UES provienen de las instituciones privadas.

Contrariamente la inmensa mayoría de descalificados y de los que tiene “derecho” al segundo examen de conocimientos, provienen de las instituciones públicas.

Habría que preguntarle al Rector de la UES, si ha impulsado investigaciones científicas que logren poner al descubierto con datos empíricos, todas las aristas del problema educativo y si además como representante de la máxima casa de estudios superiores, se han hecho la pregunta fundamental qué piensa hacer la universidad para incidir en la estructura del sistema educativo y de la misma universidad para elevar sustancialmente la calidad educativa.

Igual valoración, que además de pobre, resulta ofensiva, la hecha por el actual Ministro de Educación, que los resultados no le sorprenden, porque son los que se viene dando todos los años, pero no plantea que políticas estructurales va a implementar para superar ese problema estructural de la baja calidad educativa, o para superar la reforma educativa de 1995, que es la que está desorientado la educación del pueblo salvadoreño, como el vejuco de ajillo, que al ser pisado, emana un olor que desubica espacialmente al caminante que lo pisó o que lo olió al caminar en las montañas.

 

Reflexiones

Estos datos de instituciones públicas frente a las privadas, mueve a una serie de reflexiones, alucinadas por los análisis superfluos de magnas autoridades como el Rector de la UES y el Ministro de educación.

  1. a) Una de ellas es que es un serio cuestionamiento de las políticas estatales educativas en lo referente a la educación pública en los diferentes niveles, ya que el fracaso educativo y del escolar, no es algo que ocurre al inicio del final de su formación académico – profesional, sino que es un resultado de todo un proceso que comienza desde parvularia.
  2. b) Las instituciones públicas si bien están presentando educandos en su mayoría deficitarios no indica que esta educación por naturaleza es deficiente, sino que tal deficiencia obedece a los descuidos o poquísima importancia que le han dado los gobiernos nacionales tanto de derecha como de los mal autollamados de izquierda.
  3. c) Así como las instituciones públicas no son por naturaleza deficientes, tampoco las instituciones privadas por naturaleza son eficientes, sino que algunas, las de mayor prestigio y reconocimiento a nivel nacional, logran aplicar algunas políticas propias, como por ejemplo el impartir por separado las materias de ciencias físicas, química y biología, contario a las instituciones públicas donde sólo se imparte Ciencias naturales.
  4. d) Esas políticas estatales educativas que se viene aplicando desde por lo menos 1995 (inicio de la última reforma educativa), los datos empíricos las cuestionan y las reprueban profundamente. Datos mostrados en la práctica de lo que ocurre diariamente desde parvularia hasta la universidad, así como los datos que se han obtenido en la PAES y en la prueba de conocimientos de ingreso a la UES, son un reflejo del fracaso del sistema educativo.

e)Los resultados obtenidos en la prueba de conocimiento en la UES – FMOcc, que les dan una ventaja a los estudiantes de los mejores colegios privados, ponen en las llamaradas del fogón una de las ideas mesiánicas que aparecen plasmadas en la misión y visión filosófica de la UES: la educación universitaria y la misma universidad a favor de los más necesitados, de los más excluidos; pero entonces resulta contradictorio, que quienes tienen más posibilidades de acceder a la UES, son los que tienen mejores posibilidades económicas, y los que tienen menos posibilidades de estudiar en esta institución son de escasos recursos económicos.

  1. f) Otra reflexión, es que los de menos recursos económicos han estado financiando a los de mejores condiciones económicas, ya que con los aranceles que pagan por dicha prueba ($10.00 en la primera y $3.00 en la segunda) se les ha estado dando beca para que estudien en la UES los estudiantes de mejor rendimiento académico de los colegios, donde incluso dichos estudiantes, con una cuota que pagan mensualmente en los colegios pagarían todo el año en la UES. Acá en la UES no sólo no pagan, sino que de ribete se les da beca a costa de los de menos recursos económicos.
  2. d) Una penúltima reflexión, es que la PAES y la prueba de conocimientos de ingreso a la UES, pone al descubierto, la pedagogía de la felicidad y de la piñatería que el MINED, impulsa y exige que se aplique desde el primer grado, que tanto daño le ha hecho a la formación y educación de los estudiantes en general y al desarrollo de sus capacidades cognoscitivas y de solidaridad de los estudiantes en particular. En otras palabras, esta pedagogía de la felicidad, es una falsa felicidad, ya que los resultados desastrosos de la prueba de ingreso a la universidad, generan mucha infelicidad y heridas profundas a los educandos.
  3. e) Y la última reflexión, es que las políticas públicas de la pedagogía de la felicidad, ofenden sustancialmente la esencialidad del significado latín de la palabra alumno, la cual deriva de la palabra latina alumnus, que viene de la raíz latina alére que significa alimentar, cultivar, educar, es decir, alumnos significa persona criada por otro para ser alimentada, con el alimento del saber. Pero este saber se ha prostituido con esta reforma de 1995 que sigue a todo vuelo y está envenenando al sujeto que necesita ser alimentado espiritualmente para que cuando crezca se alimente por sí mismo y alimente a otros. A nadie, ni al MINED ni a la UES parece interesarles ponerle alto a esa reforma con una propuesta creativa, soberana y realmente revolucionaria.

El MINED y la UES únicamente se han limitado a sorprenderse con la sorpresa sorpresiva de los resultados anuales de la PAES y del examen de conocimientos de admisión que se aplica en la UES. Resultados que ya no deberían sorprender a dichas instituciones, aunque si, preocuparlas activamente, y no pasivamente como hasta ahora lo han hecho, cuan instituciones pasmadas ante un destino de los educandos al estilo de las tragedias griegas en las que nada puede hacerse para romper con lo que el oráculo les ha profetizado.

En lo que respecta al MINED, no puede ni debería quedarse simplemente contemplando y recitando al estilo del emperador Nerón, el incendio genocida de miles de alumnos que en lugar de ser incinerados, necesitan ser alimentados y alimentarse con el saber de la liberación. Se gastan muchos miles de dólares, por no decir millones, en la elaboración y aplicación de la PAES, que hasta ahora ha servido únicamente para reflejar datos numéricos, pero no para transformar estructuralmente el sistema educativo, superando la reforma educativa de 1995 que, como he dicho muchas veces, es un total fracaso.

En lo que respecta a la UES, también ha jugado en las últimas dos décadas un papel contemplativo en general ante muchos problemas estructurales que la sociedad salvadoreña padece históricamente, y en particular ante el problema y fenómeno educativo.

La UES ha dejado de ser lo que fue o debería de ser, una institución que desde su especificidad académica científica, se ponga al servicio de la Nación Salvadoreña, dando y aportando soluciones científicas a los problemas como el educativo, para que algún día más temprano que tarde la luz liberadora brille con todo esplendor sobre todo el territorio salvadoreño.

La UES en su desteñida imagen de lo que fue en el pasado remoto de su época de oro, ha sustituido preguntas fundamentales como: ¿a qué causas se debe la existencia de problemas que abaten a la sociedad salvadoreña? , o la pregunta ¿qué hacer para contribuir desde su especificidad para superar dichos problemas? por dos preguntas existenciales, que no vale la pena plasmarlas en este documento, que ha reducido a esta casa de estudio en una institución que ya no le interesa pensar la realidad ni actuar científicamente sobre ella.

Algunos representantes de la Asamblea General Universitaria (AGU), comentan nada más que los resultados de la prueba de admisión de la UES se debió a que dicha prueba estuvo mal diseñada.

 

Veamos algunas cosas importantes sobre las cuales se debería reflexionar universitariamente, y ver sus consecuencias.

Por ejemplo, si de los estudiantes reprobados absolutamente para aspirar ingresar a la UES, proceden mayoritariamente de las instituciones públicas, esto significa que la universidad estatal, sus recintos estarían abriéndose casi exclusivamente para los de mejores recursos económicos, cerrándose como consecuencia a quienes deberían ser su horizonte interno, los de menor ingreso económico, los que tienen menos posibilidades de acceder a la educación superior universitaria.

Se dice horizonte interno, porque el horizonte externo es llegar con ciencia y tecnología a las mayorías excluidas de la nación salvadoreña.

Otro punto importante sobre el que hay que reflexionar, es que en la medida que miles de estudiantes queden reprobados de acceder a la UES, los que si tengan alguna posibilidad aunque sea mínima económica de seguir sus estudios universitarios se irán para una universidad privada. Esto significa que la UES contribuye al negocio redondo de las universidades privadas (así como el MINED contribuye al negocio de las instituciones privadas de primaria y secundaria) ya que algunos padres de familia, al ver que sus hijos que provenían de las instituciones públicas fracasaron en su intento de ingresar a la UES, harán hasta lo imposible económicamente para que sus hijos e hijas menores realicen sus estudios de primaria y secundaria en algún colegio privado, más o menos académicamente reconocido.

Un tercer punto importante a tomar en cuenta en la reflexión universitaria es que los aspirantes a ingresar a la UES han dejado de ser vistos progresivamente como un estudiante que aspira ingresar a la universidad, para convertirse anualmente en fuente de nuevos ingresos económicos para la UES, ya que la universidad al ser simplemente contemplativa de la problemática educativa, de antemano sabe lo que sucederá en los resultados de la primera prueba de admisión, limitándose de nuevo cada año a decir que la prueba estuvo mal diseñada. Ocurre que la UES los reduce de persona con talentos en potencia, talentos que por cierto han sido congelados por el actual sistema educativo, a poseedores de TALENTOS (moneda de la antigua Roma); talentos dolarizados que financian como se dijo hasta a los estudiantes de mejores recursos que provienen de los colegios más reconocidos de este país.

 

Pero, qué hacer ante esta problemática de primer orden para cualquier nación del mundo

Sin una educación de calidad acompañada de la cobertura, ningún pueblo puede avanzar en el camino del desarrollo humano y de la liberación humana.

Bueno, el MINED que en cada periodo responde a las políticas de los gobiernos centrales de turno, (para el caso el actual MINED, que es la expresión educativa de un llamado gobierno de izquierda), debería, como un imperativo categórico al estilo kantiano, impulsar una auténtica revolución educativa, con políticas estructuralmente revolucionarias. Lamentablemente los dos gobiernos del FMLN se han limitado, con pequeñas variaciones, a mantener la estructura perniciosa del actual sistema educativo, que mata a granel el espíritu de los educandos.

El MINED debería crear un auténtico Viceministerio de investigación educativa del cual deriven propuestas científicas de una nueva reforma educativa, donde se ponga en primer plano al educando como persona con capacidades científicas y humanas en potencia, dispuestas a ser desarrolladas en toda su plenitud, porque, como dijo Martín Luther King “la inteligencia más el carácter constituyen el objetivo de una buena educación”.

Este Viceministerio de Investigación Educativa debería como estrategia insertarse en el corazón de los sujetos de la educación con amplia trayectoria pedagógica; es decir, de los maestros que han dejado sus mejores sueños pedagógicos en el valle de los muertos que viven con sus esperanzas y desilusiones. También debe escuchar a la fuerza más dinámica como son los estudiantes, para que de esta inserción surjan las propuestas de cambio estructural del sistema educativo salvadoreño.

En lo que respecta a la UES, para dejar su estado contemplativo, donde el pacifismo ha caído a nivel de decidía, debería impulsar una serie de   políticas a corto, mediano y largo plazo.

  1. A) A corto plazo:

1) A corto plazo, si la UES tiene conciencia de que el sistema educativo salvadoreño es un fracaso y que los estudiantes que aspiran ingresar a ella no están capacitados académicamente, por lo que ya se sabe de antemano cuáles serán los resultados en la prueba de conocimientos, lo más idóneo sería que el Alma Mater impulsara un curso de un mes a dichos estudiantes, y sobre lo que se les impartiria se debería hacer la prueba de conocimientos.

Este curso debería ser impartido por maestros que se graduaron en la UES y que no están trabajando, siendo cancelados sus honorarios con lo que los estudiantes aspirantes pagan por ingresar a la UES.

2) Deberían las autoridades de la UES aprobar el año preuniversitario, de tal forma que aquellos que no aprueben el examen de conocimientos derivado del curso impartido y deseen continuar estudiando en la universidad estatal, puedan someterse al año preuniversitario, que deberán aprobar, para ingresar a ella el siguiente año.

3) Impulsar la política de que todos los estudiantes de profesorado aptos para realizar su servicio social, se involucren en la ejecución de un programa bien diseñado para insertarse en la mayor cantidad de centros escolares posibles en los diferentes niveles del sistema educativo, para contribuir sustancialmente a mejorar la calidad educativa.

  1. B) A mediano plazo y largo plazo.
  2. a) Impulsar proyectos de investigación educativa de las cuales deriven propuestas sustanciales permanentes de propuestas radicales de transformación estructural del sistema educativo total, incluida de la misma universidad estatal.
  3. b) Crear un complejo educativo experimental anexo a la UES y a las Facultades regionales, para estudiantes de escasos recursos económicos, y que se convierta en vivero de estudiantes con capacidad académica para ingresar a la universidad estatal.

En otros países tales como México, a la par de las universidades estatales, hay Escuelas o Centros escolares anexos a la universidad, donde estudiantes de escasos recursos económicos tienen la oportunidad de estudiar. Además, se les hace un examen socioeconómico para poder ingresar a ellos. De esta manera se tienen viveros de nuevos estudiantes con capacidad para iniciar sus estudios universitarios

Todas las políticas anteriores deberán ser acompañadas de una lucha permanente de exigencias propositivas del presupuesto de la Universidad de El Salvador.

 

Tanto el MINED como la UES no están a la altura de los tiempos

Para cerrar con esta reflexión, es necesario decir como un reto histórico que tanto el MINED como la UES no están a la altura de los tiempos, pero que deben como exigencia y compromiso con la nación salvadoreña y de las mayorías excluidas, de ponerse a tono con dichas exigencias y con dichos compromisos, si es que no quieren en un futuro ser cuestionados y condenados por no haber sido capaces de resolver el problema de la baja calidad educativa de los educandos que cada vez se va convirtiendo en una potente bomba social.

A casi 34 años de la ofensiva Final y a 25 años de ocurrida la ofensiva “Hasta el Tope”, el FMLN actual con sus dos gobiernos presidenciales y muchos gobiernos municipales , no ha sido capaz de plantear y ejecutar políticas revolucionarias en lo económico, en la seguridad pública, en la justicia, medio ambientales, en la salud y en la EDUCACIÓN. El actual FMLN lamentablemente es una imagen en espejo del FMLN revolucionario, es decir, una imagen invertida. De profetas revolucionarios se convirtieron en grandes mercaderes.

 

El Salvador, 19 de noviembre de 2014

 

 

 

Lee y distribuye ahora liberación

Comparte, Copyleft

https://ahoraliberacionca.wordpress.com

Editores

Para El Salvador y el mundo.

Editores: Colectivo AHORA. SAL.

Correo: revistaahoraliberacion@gmail.com

Revista Mensual: AHORA,  (distribución impresa, y en la web disponible en formatos PDF, Word).

Revista Digital: https://ahoraliberacionca.wordpress.com/

http://ahoraelsalvador.wordpress.com/

 

Se permite la reproducción total o parcial de esta revista (digital o impresa) siempre que se haga referencia a la revista AHORA.

REVISTA DIGITAL.

Libro: “CONTRA MITOS Y ALTARES, teoría – practica – praxis política”. Donación $5.-

 

 

 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s