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La reforma del sistema de salud y el modelo diosificado del profesional de la medicina (Cuarta Parte)


La reforma del sistema de salud  y el modelo diosificado del profesional de la medicina

Por: Francisco Quintanilla

 Y Cuarta Parte    

 Jueves 1º  de mayo de  2014

 LA REFORMA DEL SISTEMA DE SALUD Y EL MODELO DIOSIFICADO DEL PROFESIONAL DE LA MEDICINA ( Ultima Parte)

Ya la Dra. Rodríguez da pistas en el documento que sustenta su ingente esfuerzo por impulsar dicha transformación, al sopesar lo plateado por el Presidente Funes, sostiene que la salud  “…. es la resultante de una interacción dinámica de determinantes socioeconómicos, políticos, biológicos, culturales, demográficos y ambientales” (pp. 10-11).

Es decir, la salud y la enfermedad  son dos fenómenos de un mismo proceso, no pueden entenderse, única y exclusivamente como un problema biológico. Tanto sus causas como sus consecuencias tienen múltiples determinantes que van desde lo biológico hasta llegar a lo económico  y político, pasando por los intereses de clase social.

Como ya se dijo, hasta la salud y la enfermedad están distribuidas en forma no equitativa: la salud ha sido hasta ahora, en países empobrecidos como El Salvador, un privilegio de la oligarquía y de los acomodados. Por su parte, la enfermedad ha sido una maldición de las mayorías empobrecidas, que no han contado con los recursos para acceder a la salud, ni con las condiciones para vivir saludablemente. Basta con ver los datos anuales sobre la mortalidad, donde cientos de empobrecidos se mueren de enfermedades curables.

Gobiernos como el que está finalizando o como el que está por comenzar, son sólo pasos o etapas de transición hacia una sociedad con justicia social; son sólo gobiernos de transición, donde sólo con mucho esfuerzo se crean o se pueden crear las condiciones mínimas para avanzar a una sociedad realmente justa y humana.

Eso supone que si no hay cambios radicales de la estructura económica que continua siendo injusta, y si tampoco se impulsan cambios radicales de todo el sistema educativo en general, y

de los pensum de la formación de los profesionales de la medicina y de la salud.* Sin esos cambios, jamás ninguna reforma de la salud producirá los frutos, que la Dra. Rodríguez y otros como ella, han deseado y luchado porque se produzcan en el sistema de salud de El Salvador y en otros países del mundo.

Será pues un reto para el nuevo gobierno de El Salvador, y para el nuevo titular de la salud, intentar por un lado, al menos rasgar e incomodar las costillas de la estructura económica injusta, para que las bondades de la economía se repartan cada vez más equitativamente entre los marginados y excluidos.  y por otro lado, debe de apuntar a causar un sisma en el sistema educativo actual, que es un total fracaso, ya que sigue orientado a y por otro lado, debe de apuntar a causar un sisma en el sistema educativo actual, que es un total fracaso, ya que sigue orientado a matar capacidades y a matar conciencias, sigue estando orientado, a crear borregos absortos y absorbidos,  que con palabras de Homero en la Odisea, se diría, por la hechicera Circe que el sistema capitalista Neoliberal les presenta a la juventud actual mediante la tecnología de punta, que su mal uso, le ha achicharrado el cerebro y la conciencia.

En ese, apuntalamiento, no debe olvidarse promover por medio de las instancias respectivas, un cambio radical, no sólo de pensum de las facultades y escuelas de medicina, sino que también, del perfil del médico que forma a otros médicos, para que formen profesionales en estas áreas acordes a lo que exige y necesita la reforma del sistema de  salud, que tanto necesita y espera el pueblo crucificado y marginado en El Salvador.

Este sisma debe desplomar de un solo tiro, de un solo golpe, de un solo estruendo, a los humanos que creyendo que son dioses,  viven en el Olimpo, en el mundo de los privilegiados, para que despierten del sueño hipnótico y aprendan a ver, a entender, a vivir, y a trasformar la realidad desde su saber, pero desde los ojos de los empobrecidos; no desde los ojos de los enriquecidos, que son los que han hecho a este mundo y a este país cada vez más injusto.

 

El nuevo modelo de médico y de los diferentes profesionales de salud, debería estar orientado, sin descuidar la curación, por la brújula de la prevención; debe de dejar de ser en forma progresiva, elitista, para estar al servicio de todos, pero privilegiadamente al servicio de los más marginados, al servicio de aquellos que siendo históricamente los últimos hoy deben de ser los primeros; su abordaje, sin descuidar lo individual, debe ser de carácter comunitario; su escenario privilegiado ya debe de  dejar de ser las clínicas, consultorios, los hospitales, sino las comunidades donde habitan los empobrecidos; su metodología ya no debe ser vertical, sino horizontal, donde él  y la médico descubran que el otro es una persona como él o ella, que siente, piensa, que sufre, que padece y que tiene esperanzas como cualquier persona que vive en las más lujosas residencias de este país; es decir, que aprenda que el otro, que se le ha llamado paciente, no es una cosa, mucho menos una mercancía, sino que es una persona como él; debe  basarse en un modelo participativo, donde acepte con dosis de humildad, que la comunidad no es un sujeto pasivo, sino activo en la construcción de su destino y de su salud.

Para ir cerrando esta reflexión, a manera de conclusiones se puede plantear que:

*-Si las causas de la enfermedad y los facilitadores de salud, no son estrictamente biológicos, sino que intervienen factores económicos, sociales, culturales, políticos, demográficos, y ambientales, la superación de la enfermedad  individual y colectiva, por medio de la prevención, su escenario no se encuentra en los hospitales, clínicas o consultorios, sino en todo el entramado social y en el ambiente natural.

*-La adquisición o construcción de la salud es mucho más barata y más humana por medio de la prevención que de la curación.

*-La curación y la prevención no son necesariamente excluyentes, siempre y cuando se popularice y humanice la primera.

*-La realización exitosa de una reforma del sistema de salud como la que ha iniciado la actual Ministra de salud, la Dra., Rodríguez, exige de suyo, por una parte, no sólo un mejor presupuesto, sino una transformación radical de las estructuras económicas injustas, y por otra, una transformación radical de los pensum  de la formación de los profesionales de la medicina y de la salud acorde, con lo que exige la actual reforma del sistema de salud.

*-La resistencia que muestran buena parte de los profesionales de la medicina, más que a problemas político – partidarios, se debe a problemas de desempoderamiento, de desentronamiento, que no aceptan que sean puestos a nivel de lo humano, y junto al necesitado y excluido.

Vaya pues, esta reflexión, como un modesto pero sincero reconocimiento y tributo al enorme esfuerzo que una mujer  excepcional de más de noventa años de edad, como la Dra. María Isabel Rodríguez ha hecho históricamente, por hacer que la salud no sólo llegue al más necesitado, sino que sea reconocida por los gobiernos de El Salvador, y de otros países del mundo, como un derecho humano fundamental. La Dra. Rodríguez es, sin ninguna duda, una digna representante de la estirpe de Asclepio o Esculapio, el dios griego de la medicina.

“A Dios lo que es de Dios,

al César lo que es del César,

a la Dra. María Isabel Rodríguez

lo que es de ella”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Bibliografía

*- Baró I. M. (1985). Problemas de psicología social en América Latina (Tercera edición). Basaglia Franco. La institucionalización de la violencia. San Salvador: UCA editores. Pp.332-333

*-De la Fuente Ramón (2004). Psicología Medica (Octava reimpresión). México: Fondo de Cultura Económica.

*- Homero (n.d.). La Ilíada. Distribuidora e Impresos San Andrés.

*- Homero (n.d.). La Odisea. Distribuidora e Impresos San Andrés. Pp. 55-59.

*- Kafka F. (2009). La metamorfosis. San Salvador: Editorial  salvadoreña hermanos Unidos. Pp. 11 – 30.

*-  Karl M. (1967). El Capital (Tomo I).Barcelona: Ediciones ORBIS, S.A. Pp.11- 16.

*- Predvechni G. P., I.S Kon, et al. (1985). Psicología social. México: Editorial Letras S.A.

*- Revista Realidad (noviembre – diciembre, 1994). Rodríguez Díaz R.: El médico que domesticó a la serpiente. San Salvador: Universidad Centroamericana, UCA.

*- Rodríguez, María I. (2009). Construyendo la esperanza, estrategias y recomendaciones en salud. San Salvador, El Salvador: Editorial del Ministerio de Salud.

*-El juramento Hipocrático. Extraído el 9 de abril de 2014 desde www. uv.es/- jaguilar/historias/jurhipo.htm/

 

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